|
Discursos Ejecutivos

Comentarios de
Eugene W. Zeltmann, Presidente y Director Ejecutivo de la Autoridad
de Energía Eléctrica de Nueva York, durante una reunión del Consejo de
Edificios Verdes de los E.U., en Battery Park City, Nueva York, Nueva
York
10 de abril del 2003
Después de haber honrado al
Gobernador Pataki el día de hoy, debo empezar mencionando de—bajo
el liderazgo del Gobernador—la Autoridad ha
más que duplicado su inversión annual en tecnología para el uso
eficiente de la energía y tecnología limpia en escuelas públicas y
universidades, edificios gubernamentales y otras instalaciones en el
estado.
Esperamos invertir aproximadamente
$100 millones para dichos proyectos este año—y
continuar hacia el futuro como un líder nacional a este respecto.
Nuestro sistema normal consiste en
financiar y supervisar todos los aspectos del trabajo—y
recuperar nuestros costos compartiendo los ahorros en los recibos de
energía eléctrica.
Hasta ahora hemos concluido
proyectos en casi 2,000 instalaciones en todo el estado. Los beneficios
generales incluyen reducciones por más de 175,000 kilovatios en demandas
pico de electricidad, más de $80 millones al
año en costos de energía y cerca de 580,000 toneladas en emisiones
anuales de gases de invernadero.
Aunque estamos muy orgullosos de
estas cifras—y tenemos la intención de continuar aumentándolas. Hoy
quisiera concentrarme en una iniciativa única que concierne directamente
a la Autoridad y que también está cerca de nuestros corazones. Asimismo
pienso que va de acuerdo con los objetivos del Consejo de Edificios
Verdes de los E.U.—que compartimos y apoyamos
en gran medidad.
El proyecto incluye una serie de
diversas mejorías para el uso eficiente de la energía en nuestro
edificio de oficinas Rappleyea, de 17 pisos, en el centro de White
Plains—el lugar de trabajo de aproximadamente 575 empleados de la
Autoridad y unos 300 empleados de las compaňías que nos rentan
oficinas.
Como una de las compañías de
servicios públicos de electricidad más grande del país, somos
propietarios y operamos plantas de energía eléctrica y líneas de
transmisión en muchas regiones de Nueva York. Pero la mayor parte de
nuestro personal de las oficinas centrales trabaja en el edificio que
mide 450,000 pies cuadrados, que tiene 22 años, ubicado en White Plains,
que adquirimos en 1991.
Por todo lo que hemos logrado en las
instalaciones de otras organizaciones, vemos el trabajo en nuestro
edificio como algo especial. Esto es particularmente cierto ya que el
Gobernador indicó claramente que el gobierno debe dar el ejemplo en el
ahorro de energía y la protección del medio ambiente.
Hemos reemplazado más de 4,500
dispositivos de iluminación en nuestras áreas del edificio con lámparas
t8 y nuevas balastras electrónicas en la segunda parte de los años
noventa. Además, instalamos unidades de frecuencia variable en nuestros
sistemas principales de calefacción, ventilación y aire acondicionado.
Sin embargo, el impulso por una
iniciativa aún más ambiciosa –que concluimos el año pasado – provino de
la Orden Ejecutiva 111 del 2001, que es parte del proyecto “Clean and
Green” (Limpio y Verde) del Gobernador Pataki. Dicha orden, como algunos
de ustedes saben, requirió una reducción del 35 por ciento en el uso de
la energía para el año 2010, en comparación con los niveles de 1990.
Gracias al proyecto reciente y
nuestro trabajo inicial en los noventas, hemos reducido el uso anual de
la energía no sólo en un 35 por ciento, sino en más del 50 por ciento.
Eso representa un ahorro de más de 5 millones de kilovatios por hora
anualmente. Y, debido a que las mejoras se instalaron en el verano del
2002, hemos alcanzado y superado la meta ocho años antes de la fecha
límite indicada por el Gobernador.
También hemos reducido la demanda
mensual pico de electricidad en un 35 por ciento ó 700
kilovatios. Estamos ahorrando más de $400,000 al año en nuestros recibos
de energía eléctrica. Asimismo estamos reduciendo emisiones anuales de
gases de invernadero en unas 4,100 toneladas.
Nuestros gastos totales—si volvemos
al principio—fueron de aproximadamente $3.4 millones. El periodo
promedio de recuperación de la inversión para las distintas iniciativas
será de menos de 7 años y medio. Dados los beneficios que acabo de
mencionar, vemos esto como una inversión muy sólida.
Ahora, permítanme resumir el trabajo
reciente que llevamos a cabo en un periodo de aproximadamente siete
meses.
Sin duda alguna, la parte más
desafiante de este esfuerzo, y la que tuvo el mayor impacto, fue la
instalación de una nueva planta de agua fría para acondicionar el
edificio. El sistema anterior había estado en servicio desde que se
inauguró la instalación en 1981 y llegó al final de su vida útil
esperada.
La planta de enfriamiento está
ubicada un piso más arriba del piso más alto del edificio, en un área
que llamamos el penthouse.
El proyecto de reemplazo consistió
en traer en helicóptero dos nuevos sistemas de enfriamiento de 460
toneladas y dos nuevas torres de enfriamiento de 500 toneladas, y sacar
el equipo antiguo. Esto se llevó a cabo desarmando en piezas más
pequeñas los sistemas de enfriamiento y las torres de enfriamiento.
Aunque los antiguos sistemas de
enfriamiento eran del mismo tamaño que los nuevos, solamente eran la
mitad de eficientes, ya que las nuevas unidades están equipadas con
impulsores de velocidad variable y otras funciones que permiten ahorrar
energía.
Asimismo, los sistemas de
enfriamiento anteriores usaban un refrigerante que ya no se puede
producir en los Estados Unidos porque afecta la capa de ozono. El
refrigerante en el nuevo sistema es ecológicamente aceptable en todos
los aspectos, que es exactamente lo que quiere lograr la Autoridad.
Una dificultad al reemplazar la
planta de enfriamiento además del gran tamaño de sus componentes fue la
fecha límite tan restringida para terminarla. Iniciamos el trabajo en
noviembre del 2001 y lo terminamos a tiempo el siguiente abril. Si no,
el edificio se hubiera quedado sin aire acondicionado al llegar el clima
de calor y hubiéramos tenido a algunos arrendadores y ocupantes
molestos.
El costo de reemplazo del sistema de
enfriamiento es de aproximadamente $2.1 millones—más de la mitad de
nuestra inversión total en energía eficiente en el edificio. Pero
también justifica una gran parte de los beneficios; incluyendo ahorros
de más de $215,000 en costos anuales de electricidad. Tomando en cuenta
lo anterior, estamos considerando un periodo de recuperación de la
inversión de un poco más de 10 años.
Sin embargo, es importante reconocer
que debido a que la planta de enfriamiento estaba al final de su vida
útil, la hubiéramos tenido que reemplazar bajo cualquier circunstancia.
De manera que la cifra de retribución más significativa son los dos años
que reflejan la diferencia en el costo incremental entre el sistema
extremadamente eficiente que instalamos y la planta más básica que
pudimos haber obtenido. Una vez más, dinero bien invertido.
El penthouse también alberga otra de
las nuevas funciones de uso eficiente de la energía: un sistema
computarizado de manejo de la energía. El contraste en el tamaño con la
planta de refrigeración no podría ser mayor –la parte visible del
sistema de manejo de la energía consiste básicamente en un teclado y una
pantalla de computadora de apariencia sencilla.
No obstante, por medio de los 200
puntos de conexión, el sistema permite monitoreo y control en tiempo
real para nuestro equipo de calefacción, ventilación y aire
acondicionado. Esto nos permite reducir el uso de la energía al mismo
tiempo que mantenemos condiciones agradables en todo el edificio.
Uno de los ingenieros me dijo lo
siguiente: el sistema de cómputo nos llevó de un sólo golpe de la edad
de piedra a la tecnología más moderna de manejo de energía.
También debo de mencionar que
mejoramos el desempeño de los sistemas HVAC instalando motores de alta
eficiencia en todas las bombas y ventiladores y reemplazando las
válvulas y los controles del sistema.
En otros lugares hemos agregado
película reflectora que permite ahorrar energía a cada una de las 2,000
ventanas del edificio, así como a las ventanas y puertas en el
vestíbulo. El beneficio principal de esta película es reducir el calor
durante el verano y por ello la necesidad de aire acondicionado. Pero
también ayuda a conserva el calor en el invierno.
El trabajo de la película para
ventanas es una prueba más de que este negocio nunca deja de
sorprendernos. Hemos estado avanzando de manera rutinaria cuando
recibimos quejas de que los teléfonos celulares de NEXTEL—que
son como walkie-talkies, no estaban funcionando en el edificio. Resultó
que la película estaba bloqueando las frecuencias de radio e impidiendo
que entraran a través de las ventanas. Resolvimos el problema instalando
una antena dentro del edificio.
Como dije antes, instalamos
iluminación con uso eficiente de energía en las áreas del edificio de la
Autoridad durante la primera etapa del proyecto. En esta ocasión,
cambiamos las lámparas y las balastras en los espacios de los inquilinos—un
total de más de 1,300 dispositivos.
De manera coincidente, también
instalamos más de 1,300 sensores de ocupación en todo el edificio y
cambiamos los señalamientos compactos anteriores de salida con más de
250 letreros con diodos emisores de luz. Los LEDs (o diodos) usan mucho
menos electricidad y esperamos que no requieran mantenimiento durante 25
años.
Estos son los aspectos más
importantes de nuestro proyecto de uso eficiente de la energía en White
Plains. Aunque también hemos convertido a nuestro edificio en el
aparador de nuevas fuentes de energía, al instalar una microturbina de
30 kilovatios en el penthouse y un proyecto de energía solar
fotovoltáica de 5.5 kilovatios en el techo. Ambos proveen electricidad
al edificio.
Lo que hemos hecho en White Plains
es mantenernos al nivel de los proyectos de uso eficiente de la energía
y energía limpia en todo el estado. También nos ha permitido demostrar
vívidamente que de hecho el gobierno sí puede dar el ejemplo.
Espero que aquellos de ustedes con
responsabilidad en el manejo y uso de la energía usen esto como un
ejemplo que vale la pena imitar. Nos dará mucho gusto trabajar con
ustedes para compartir los beneficios; lo que ha sido una experiencia
sumamente instructiva y gratificante para la Autoridad.
Muchas gracias. |